domingo, 28 de septiembre de 2008

Antes del anochecer

Hoy es uno de esos días tontos en los que te apetece ver una peli "tonta" que simplemente te saque una sonrisa de los labios. Y curiosamente, ha caído en mis manos "Antes del Anochecer". Vi la primera parte hace muchos años; es más, en mi Erasmus en Viena, cuando mi hermana me visitó, la llevó para verla allí y reconocer las calles y plazas que se veían en la peli. No dejaba de ser muy ideal, tan llena de profundas conversaciónes, pero a pesar de eso, creo que más de una nos hemos sentido identificadas. Además, es cierto que a los veintipocos eres más idealista, y por tanto, actúas como tal....


Esta segunda parte me ha sorprendido: no sabía bien cómo se la iban a enfocar, y bueno, me ha parecido bastante creíble. Ellos están más maduros y con los pies en el suelo, como corresponde a la edad. Podría comentar muchas cosas que me parecen muy acertadas, como la responsabilidad propia una vez pasados los treinta, las malas relaciones de pareja y por consiguiente, la caída en picado de la idealización amorosa, la frase aquella que decía algo así "cuando eres más joven piensas que puedes encontrar a muchas personas con las que conectar, y después te das cuentas de que no son tantas", el comentario de la chica diciendo "no necesito una pareja que me dé de comer, sino alguien que me quiera y a quien yo querer", o lo de "me siento muy bien sola y por eso tengo novios en la distancia" ... uf! es que son muchas cosas en una sola película, jajaja....Ni que decir tiene que me he sentido identificada con ella.

Me ha gustado mucho esa sensación de estar ganándole minutos a la vida, arañando como un gato para poder disfrutar más del momento(esto lo hacía él durante toda la película) mientras ella le seguía el rollo sin decir nada, pero seguro que en el fondo disfrutaba cada vez que él decía "te acompaño", "puedo esperar 15 minutos más", y al final, en esa última escena, terminar con esa frase en la que te hace reflexionar sobre la importancia relativa que tienen las cosas, como llegar a tiempo para coger el avión ... y la realidad siempre supera a la ficción ... ;-)

jueves, 25 de septiembre de 2008

Lo que necesito es ...¿amor?

Llevo tiempo planteándome esta pregunta... ¿cuánto de necesario es tener una pareja?

Yo creo que tener una pareja es un plus a la situación de cada uno; para muchos, será lo básico, para mí no lo es, por lo menos ahora mismo. El caso es que, a pesar de saber que contar con alguien a mi lado no es algo que desee fervientemente, me planteo muchas veces si estoy definitivamente perdiendo la oportunidad de tener una estabilidad y crear una familia... Crear una familia ...¡uf! Con sólo pensarlo me da claustrofobia.

Realmente yo no siento en mi interior deseo de procrear, de tener hijos, de verlos crecer, de llevarlos al cole, de darles una educación ... Pero claro, por otro lado, veo a amigos/as que ya tienen sus críos en el mundo y a veces pienso si me estoy equivocando en no dar prioridad a algo tan importante.

Por otro lado, para ser madre, a mí me gustaría tener una pareja con la que compartir una ilusión que dé su fruto en la aparición de un ser común. Hoy día es verdad que las uniones de antaño, para toda la vida, no se dan con tanta frecuencia, pero bueno, la ilusión es la ilusión. Vamos, que no me veo de madre soltera, aunque si en algún momento lo decidiera llevar a cabo, tampoco se me caerían los anillos.

Después de esta reflexión pública, voy a dejar una canción que me gusta mucho, por la serenidad que me transmite: What a wonderful world, de Louis Armstrong. Después de todo, el mundo es maravilloso, y no podemos basarnos exclusivamente en lo que no tenemos, sino ser felices con las cosas de las que sí podemos disfrutar cada día: un atardecer en la azotea, una conversación con un buen amigo al que hace tiempo que no llamas, una napolitana de chocolate que te dan 3 por 1,25 euros, o simplemente, pasar una hora sin pensar en nada acariciando a tus gatos ... creo que es mejor no tener grandes expectativas en la vida, y sin embargo, disfrutar de las pequeñas cosas al alcance de todos.


domingo, 21 de septiembre de 2008

Mis sobrinitos

La vida te cambia cuando aparece un nuevo ser que, repentinamente, empieza a formar parte indiscutible de tu realidad. Al principio no sabes cómo reaccionar, pero en cuanto te mira dos veces y te hace dos tonterías, caes en sus redes y no hay marcha atrás: te han atrapado.
En julio de 2005 apareció en nuestra vida. Iba andando por la calle San Vicente, solo, asustado, buscando un hogar. Entró en la empresa donde trabajaba mi hermana, y lo echaron. Volvió a entrar buscando el calor de alguien que lo acogiera, y lo volvieron a echar, pero un compañero le dijo a mi hermana: Yoli, ¿por qué no te lo quedas? Mira qué bonito es! ... Mi hermana y yo nos comunicábamos por internet, y al principio no me parecía bien la idea de acoger un gatito en la familia. Aún me acuerdo perfectamente de ese primer día, cuando Tenorio apareció en nuestras vidas.
Ahora, tres años después, nuestra familia gatuna ha crecido: Tenorio, Romeo, Valentín y Benjamín son nuestros tesoritos, a los que no nos cansamos de dar todo nuestro amor. Dos de ellos los recogimos en la calle, y otros dos, son regalados de dos camadas. Pa comerselos!!!!

En las fotos, el primero es Tenorio; los dos gatunos de la izquierda, son Romeo (arriba) y Valentín. El que mira hacia arriba con carita inocente es el pequeño, Benjamín (Benji para los amigos).



sábado, 20 de septiembre de 2008

Ich bin müde

Cada fin de semana intento escribir algo en mi blog, cuando ya ha pasado la tempestad de una semana más de trabajo, y el finde queda para reflexionar, y sobre todo, descansar ...

Hoy sábado estoy especialmente cansada ("ich bin müde" en alemán) porque ayer fue un día bastante agotador. Por segundo año consecutivo vuelvo a perderme la noche larga de los museos, ¡lástima!, pero físicamente una tiene un límite, y una edad (jejeje), por lo que no me gusta pasarme de rosca que después una ya no se recupera tan rápido.

Para dar un toque de ánimo a todo este nubarrón gris de crisis varias que nos envuelve, quiero insertar esta canción que me parece uno de los mejores antídopos antidepresivos: "hoy puede ser un gran día" de Joan Manuel Serrat. Esta versión está intoxicada por la voz abrupta de un tal Sabina, que pasaba por allí ... ;-)

domingo, 14 de septiembre de 2008

Proverbio18: «Turris fortissima Nomen Domini»

El otro día, hablando con una guía de patrimonio, pregunté por una curiosidad que tenía desde hacía tiempo. La Giralda tiene una inscripción en cada una de sus caras que yo nunca había conseguido leer en su totalidad, y que es la siguiente: "Proverbio 18: «Turris fortissima Nomen Domini», que viene a decir algo así como "el nombre del Señor es la torre más resistente". Sinceramente, me sorprendió la rotundidad de la frase, y más aún, si pienso cómo se ha utilizado a lo largo del tiempo la torre más importante de nuestra ciudad para difundir un mensaje religioso. Me hace reflexionar especialmente por tres palabras: torre, árabe, cristiano (occidental).

Si la Giralda se contruye en el siglo XII y el campanario cristiano en el siglo XVI, siendo la torre coronada por El Giraldillo, que simboliza el triunfo de la fé cristiana sobre la musulmana, no deja de sorprenderme que varios siglos después, la caída de las torres gemelas envuelva un simbolismo similiar: una confrontación aparente entre el mundo oriental y el occidental. En este caso, gracias a Dios (nunca mejor dicho), a los buenos arquitectos de la época, y también a la suerte, la Giralda sigue en pie, para fortuna nuestra.

¿Realmente evolucionamos?

Lo hagamos o no, con más o menos fé, la Giralda y la Catedral de Sevilla, independientemente del contenido religioso, no dejan de emocionarme cada vez que paso por sus alrededores. No puedo dejar de admirar lo impresionante de su arquitectura:"hagamos una tal y tan grande que los que la vieren finalizada nos tomen por locos". Una obra de cinco siglos, majestuosa, que nunca terminas de descubrir ...

Nota: la foto ha sido tomada de www.pasaporteblog.com

domingo, 7 de septiembre de 2008

Las primeras lluvias

Este año parece que está siguiendo los cánones de un otoño clásico. Todavía nos quedan unas dos semanas de estío y ya han caído las primeras lluvias en Sevilla. Y para los que vivimos en el sur, el olor a tierra mojada es una bendición del cielo, nunca mejor dicho...

A mí el otoño me gusta; supone un acto de contrición en el cual nos retraemos buscando la serenidad frente a los excesos vividos a lo largo del periodo vacacional. Pero además de todo eso, para mí tiene un tinte especial porque en otoño empecé a salir con mi primer novio, hace ya muchos años, y cada año, el olor del mes de octubre me trae a la memoria las sensaciones vividas con aquel primer amor, llenas de nostalgia pero muy agradables. Es algo que parece estar totalmente olvidado y que, sin embargo, reaparece sin ser llamado cada año, cuando el otoño nos alcanza y nos pilla aún medio en cueros.

Esta foto la tomé en Dublín. Allí el otoño llega antes que en el sur de España: en agosto ya tuve que llevar manga larga y bufanda, cosa impensable en Sevilla!

Dublín es una ciudad a la que tengo mucho cariño porque pasé dos intensos meses de mi vida durante el verano de 2006. Ocurrió como suelen ocurrir las cosas que te dejan huella: sin pensarlas y dando un "sí" sobre la marcha a todas las situaciones que se me presentaron. Y me fui.

Sin duda, lo mejor fueron las relaciones humanas tan intensas que viví durante tan corto espacio de tiempo. Inolvidable...

martes, 2 de septiembre de 2008

El regreso al cole

El regreso al cole es una idea que no abandonamos en la madurez. Es cierto que septiembre se veía con diferentes perspectivas según el nivel educativo: en el colegio, era el día 15 el malo malo de verdad; en el instituto, el 1 de octubre, y en la universidad ... ¿todos? :-) O tal vez ninguno, por aquello de la libertad absoluta. Ay, qué tiempos, hasta echo de menos aquella época en algunos momentos, pero poco, la verdad: p'atrás, ni pa coger impulso.

Bueno, pues dejo constancia del regreso a la cotidianeidad con una foto de mi mesa de trabajo. Como se ve, es un lugar muy colorido y anárquico, una auténtica república independiente. Aquí paso mis horas buscando clientes, contestando emails, gestionando productos nuevos, haciendo reservas ... En el fondo, y pese a ser trabajo, me gusta, como diría Elizabeth Hilts, he conseguido no tener que utilizar medias para ir a trabajar.
Sólo espero que este año sea mejor que el anterior y peor que el próximo :-)